miércoles, 23 de diciembre de 2015

Super Metroid, ese gran juego en mi vida


Hace tiempo tengo ganas de hacer algo, volver a conectar mi vieja Super Nintendo y volver a pasarme otra vez el Super Metroid. Venga va, sé que puede sonar raro que en un mundo lleno de emuladores que emulan a la perfección y que si me da la gana podría jugarlo incluso en el móvil yo ahora vaya de hipster y me monte la consola.


El tema es que no es por ir de hipster. Para mí una de las mejores consolas de la historia es la Super Nintendo, su mando se ha convertido en un icono para mí. Además, no es por jugar meramente al juego, es por revivir la experiencia al 100%. El Super Metroid fue el primer juego que me pasé entero yo solo cuando era niño. Tendría a lo sumo 6 años cuando comencé a recorrerme todo su mapa. Aparte me encantaba el videojuego en sí, una mezcla de plataformas con combate y además ibas mejorando tu equipo para poder avanzar por zonas nuevas.

Esta saga siempre ha sido una de mis favoritas. Recuerdo buscar locamente el Metroid II que sólo había salido para Game Boy y lo llegué a encontrar y jugar. Ahora lo tengo guardado como un tesoro en mi casa. En algún momento me gustaría comprar otra Game Boy Pocket como la que tuve para jugarlo de nuevo. 


El título inicial de la saga, el que dió a conocer a Samus Aran, Metroid es uno de esos juegos al que por desgracia nunca pude echarle mano. La NES nunca llegó a mi casa y por tanto tampoco sus juegos. Así que éste sólo he podido verlo vídeos en YouTube, pero algún día me gustaría hacerme con una NES que funcione y con una copia del Metroid. Aquí tienes un vídeo para que veas como era esta joya de los 8-Bits.



lunes, 14 de diciembre de 2015

Estoy bloqueado: creatividad, ¿vienes a buscarme?


Hay días que simplemente dejo que el cursor parpadee. Me quedo mirándolo y pienso. Pensar algo tan sencillo como eso me lleva a empezar a escribir. Escribir al fin y al cabo no es más que plasmar lo que piensas. Las historias que creas, las reflexiones que haces, todo simplemente lo sueltas a través de tus manos hacia un teclado o un folio en blanco. 

En ocasiones simplemente pienso a la par que escribo. Es como pensar en voz alta. Al menos a mí me sirve para dos cosas:
  • Por un lado te permite organizar todos tus pensamientos y analizarlos. Porque los vas escribiendo y releyendo. Esto hace que reflexiones más sobre lo que piensas y llegues antes a las conclusiones.
  • Por otro lado te da la ventaja de que al ponerte a escribir "de corrido" es que vas soltándolo palabras e ideas y alguna de ellas te puede inspirar para más adelante o te puede servir de punto de anclaje para seguir escribiendo.

Tener algo que escribir no es siempre fácil, ya que puedes tener un bloqueo, no te sientes inspirado o todo lo que escribes te parece malo o que simplemente hay que desecharlo. Para mí todas estas situaciones se arreglan de la misma forma: escribiendo. Es como me decía mi antiguo entrenador, "Las agujetas se quitan entrenando más". Con la falta de ideas o los bloqueos se hace lo mismo, ¿que no puedes escribir? Pues fuérzate a escribir. 

De todos modos, cuando no tienes ideas también lo que puedes hacer es darte un paseo. Salir, ver mundo, sobre todo sitios que no conozcas. Lo nuevo inspira, ver situaciones nuevas, sitios nuevos te hace replantearte las cosas. A mí también todo lo que tenga que ver con sentir ayuda. Transmitir el sentimiento o crear historias basadas en ese sentimiento que está vivo hace que la historia sea más fácil de escribir y describir.

Hay una cosa que está clara, cuando la mente está focalizada en algo concreto y se bloquea, por más que te esfuerces no podrás seguir adelante. Lo mejor es tomar distancia, poner la mente en otra cosa que sea completamente diferente y de por sí solo tu cerebro comenzará a "recuperar"  la creatividad. 

La creatividad es un bien muy preciado que hay que cuidar. Para cuidarlo hay que descansar bien y mantener al cerebro distraído y activo. Caer en la monotonía puede matar la creatividad y el no descansar bien más. La creatividad es la gran diferencia entre el éxito o la mediocridad en cualquier ámbito de tu vida, así que cuídala con mucho mimo.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Here we go!



Lo he vuelto a hacer. Lo he vuelto a hacer de nuevo. He vuelto a abrir un blog con la intención de mantenerlo abierto, pero esta vez es algo diferente. Esta vez no tiene un propósito más allá de escribir lo que me apetezca compartir ni una temática concreta.

No es un blog dedicado a pasear la cara, básicamente cuando lo haces se nota de lejos y huele, huele muy mal. Por otro lado, también estoy muy de acuerdo con Clara Ávila en este post que escribió en septiembre. Por resumir. en él habla de ella que antes tenía varios blogs temáticos, pero llegó a la conclusión de que es una persona con blog y que no tiene por qué tener un blog para cada pasión. Por tanto los unió todos en su blog profesional que pasó a ser personal y en el que no tiene que cortarse de qué hablar. Eso es lo que quiero, no cortarme de lo que hablo, tal vez un día escriba sobre Linux, otro sobre Android, otro sobre un libro que me acabo de leer o serie de terminar, etc.

En definitiva, no quiero encorsetarme, quiero que mi yo online y offline se disten lo mínimo posible. Hablaré de mi vida, mis pasiones; quiero que hablar conmigo cara a cara y leer mi blog te causen la misma impresión. Obviamente hay una cosa llamada privacidad que pondrá el límite, pero por lo demás, seré Ulises en estado puro.

Que comience la diversión :D